Josep López: «No me siento el 3er mejor maquillador del mundo, pero el título reconoce mi trabajo»

Actualizado: 16 may 2023
Josep López actualmente se dedica al mundo de la danza, aunque se le conoce mucho más por el ámbito del maquillaje. Cuenta con el título de 3er mejor maquillador del mundo, así como ser uno de los artistas detrás del diseño de la reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2023.

¿Cómo surgió ser maquillador?
Pues realmente surgió de una manera súper natural porque al final yo siempre digo que es un don que la vida me ha dado. Solo he tenido que desarrollar un poco las habilidades que te hacen ser mejor maquillador cada día. Me he formado muchísimo y he sido una persona súper creativa también. Yo creo que va muy vinculado a la danza porque al final la danza no deja de ser un mundo de espectáculo, entonces desde bien pequeño siempre me he rodeado de estilistas, maquilladores, de peluqueros... La danza al final es un mundo muy complicado y a mí siempre me gusta tener un plan B en la vida y en un futuro. Entonces empecé a desarrollar mi habilidad con el maquillaje. Lo estudié, lo practiqué y lo mejoré. Y entonces ahora intento compaginar las dos cosas.
Y como maquillador, ¿cuáles son tus inspiraciones o referentes?
Pues al trabajar en el ámbito de la danza, me gusta hacer un maquillaje muy visual, entonces siempre he tenido las referencias del maquillaje de espectáculo, luego, si es verdad que de pequeño descubrí el fenómeno de la Gala drag de Las Palmas. Ahí descubrí el movimiento drag. De ahí viene un poco mi máxima inspiración. Si que es verdad que yo estudié todo tipo de maquillaje. Y como desde pequeño lo he admirado tanto, creo que todos mis maquillajes tienen un poco esa estética llamativa y muy espectacular.
¿Has tenido algún prejuicio o discriminación dentro del mundo de maquillaje siendo hombre?
No. Yo personalmente no. O sea, creo que he tenido más discriminación cuando he ido a alguna tienda. Ahí sí que es verdad que lo he notado muchas veces. He ido a por productos, por ejemplo, a una tienda que evidentemente me envuelvo prácticamente con total perfección. Entonces, al entrar he sentido como que de repente enseguida han venido a darme ese tipo de ayuda como si no tuviese ni idea de maquillaje o fuese para mi hermana. Evidentemente yo agradezco la ayuda, pero a veces he sentido que esa ayuda ha sido como «Ay, es que es un chico y como no sabe, seguro que viene a hacer un regalito».
¿Crees que la representación de los hombres en la industria del maquillaje se ha vuelto más inclusiva o ha evolucionado?
A ver, yo creo que ha evolucionado porque el fenómeno de las redes sociales ha hecho que evolucione, o sea, no ha habido otra manera porque al final las redes sociales nos han dado una plataforma a muchísimos maquilladores que somos hombres y esas plataformas a nivel visual ha dado importancia a los maquilladores. La misma que tiene que una mujer sea maquilladora. Las redes sociales han abierto muchísimo el camino y sí que es verdad que seguidamente las marcas no han sido tontas, han visto que es un producto muy visual, porque no deja de ser un producto que a día de hoy a la gente le llama la atención. Entonces las marcas han aprovechado ese tirón. No es que de repente las marcas confíen más en los maquilladores hombres. Maquilladores hombres habido toda la vida el señor y seguirán habiendo igual que peluqueros, igual que bailarines… Ahora en las redes sociales parece que a la gente le guste más consumir que un maquillador hombre se está maquillando a una mujer. Una mujer, al final, es lo mismo de toda la vida y de repente pues llega un chico que se maquilla de una manera que para la sociedad es como si fuera un espectáculo de circo y a las marcas les encanta. Yo trabajé en un equipo de ventas y notaba que a las clientas les encantaba que les atendiera. Creo que al final les encanta porque pues quizá se sienten libres de expresarse. Aunque nunca nadie sabrá el motivo exacto, pero es una cosa que atrae.
¿Y como hombre gay has experimentado algún tipo de discriminación o prejuicio en la industria?
No, siempre he tenido mucha suerte. Siempre he trabajado en empresas súper tolerantes y evidentemente de compañeros y de públicos muy tolerantes. Aunque muchas veces, pues quizá he llegado a un sitio y de repente han dicho: «él es el maquillador» y para mi encargado ha sido una cosa normativa presentarme como el maquillador, pero de repente el jefe se ha quedado como mirando como: "¿es él?" y la típica miradita de “¿un chico lo va a hacer bien?”. O, sobre todo, cuando toca maquillar a chicos que no entienden mucho el mundo del maquillaje, que la mayoría suelen ser heterosexuales, y se sientan en la silla como: ¿Qué me vas a hacer? Siempre te dicen que no les maquilles mucho y es como «vale, tú tranquilo que nada de lo que va a pasar ahora cuando yo te maquille va a cambiar tu vida. Cuando te levantes vas a ser la misma persona y nada de tu vida va a cambiar». Al final voy a hacer el mismo trabajo que haría una mujer.
¿Y por la calle?
A ver, la verdad que yo no me suelo maquillar de diario. Si me maquillo es para trabajar. De hecho yo, por ejemplo, en mi cuenta de Instagram empecé a maquillarme a mí mismo en cuarentena porque no me quedaba otra. Soy un maquillador un poco atípico y es que me gusta siempre maquillar al resto, entonces yo nunca he recibido ningún tipo de discriminación de ese tipo, la verdad. Pero sí es verdad que tengo compañeros que sí que las han vivido porque no deja de ser una cosa que a mucha gente que aún le sigue chocando. A mucha gente le atrae de una manera súper positiva, pero aún hay gente que le sigue molestando.
¿A qué crees que se debe esta violencia que han sufrido tus compañeros?
Creo que esto es un tema súper delicado, porque claro, sería una cuestión personal de cada persona. Yo lo que creo es que hay gente que por desgracia aún no concibe que la vida evoluciona y que cada persona tiene la gran suerte de salir a la calle de una manera mucho más libre. Entonces, si un día me apetece salir maquillado porque realza su manera de de sentirse o simplemente es que le apetece, pues hay gente que aún por desgracia no lo tolera. O quizás no lo ve de una manera normativa. Yo he tenido una educación maravillosa. Yo no me asusto de nada. Soy una persona súper tolerante y empática. He conocido a todo tipo de gente, he vivido muchísimas experiencias muy random. Entonces, si un chico quiere salir maquillado y una chica no quiere llevar nada de maquillaje en su vida, es que me parece igual de lícito. El maquillaje es un complemento, no es una obligación para nadie.
Un tema bastante desconocido es el tema de los concursos de maquillaje. ¿Cómo te sientes al haber sido reconocido como el tercer mejor maquillador del mundo?
A ver, realmente es un título que ni yo ahora mismo me creo. Yo creo que el tema de los concursos va mucho a nivel personal de cómo tú te sientas y lo afrontes. Hay maquilladores que tienen una habilidad creativa o de imaginación y de creación que es superior a los demás y no pasa nada, porque al final eso no implica que eres mejor maquillador. Puede ser que tengas una técnica maravillosa, pero tu nivel de creación no sea superior al de otro y no pasa nada. Son muchos tipos de maquilladores, por eso siempre intento inculcarles a mis alumnos que al final las competiciones no te hacen ni mejor ni peor. Que yo tenga un diploma en mi casa que ponga que soy el tercer maquillador del mundo, pues a mí no me dice nada. Yo no me siento el 3er mejor maquillador del mundo, pero el título reconoce mi trabajo. Es verdad que fue maravilloso. Fue una experiencia maravillosa. Yo siempre había tenido la ilusión de ir al campeonato del mundo en Austria, porque al final, es una forma de reconocer el trabajo.
¿Y cómo ha sido la experiencia de trabajar en la Gala Drag de Las Palmas de Gran Canaria?
La experiencia ha ido evolucionando porque ha llevado mucho tiempo. La primera vez que trabajé en la Gala drag, trabajaba para no desmayarme. Yo lo que estaba viviendo allí era un sueño. El fenómeno de la Gala Drag y el fenómeno drag, en general, tiene un gran poder. La gente ama ese mundo entonces, cuando lo vives de dentro es genial. Yo pasé de verlo en mi casa y tener la ilusión de verla a entrar a trabajar. Para mí fue como un despertar muy rápido. Yo siento que tengo una aceptación maravillosa y poco a poco he ido construyendo un nombre que también me ha costado mucho. Pero una vez allí lo exploras al máximo. Al final, estás maquillando a gente que desde bien pequeño valoras como gente que a nivel artístico para ti es top. Imagínate lo que es contribuir en ese espectáculo. Es muy guay.
Diseñaste el traje de la Reina del Carnaval 2023. ¿Cómo fue el proceso?
Pues mira, te voy a ser muy sincero. El proceso fue horroroso. Tanto yo como Sergio León Ortega, que es el otro diseñador, cuando empezamos este proyecto ninguno de los dos teníamos ni idea. Nosotros siempre decíamos que éramos gente con visión, porque yo considero que como artista tengo muchísima visión de poder ver cómo va a quedar. Cosa que es primordial cuando diseñas algo. O sea, obviamente, la visión no es lo mismo que la realidad, pero sí es verdad que tienes que tener visión. Hay muchos artistas buenísimos que les falta y eso es lo que les falla. Nosotros teníamos ilusión, que es lo más importante tener para hacer un traje de reina. Es trabajar a contrarreloj, trabajar contra un presupuesto, trabajar contra unos materiales. Tienes que tirar de un equipo de gente para te ayuden a hacer el traje porque es un traje que no se puede hacer por dos personas, tienes que tirar de un patrocinador, ir a la par con los diseñadores y tirar también de una candidata. Debes prestarle atención y mimarla, porque independientemente de que luego sea reina o no, ella se tiene que sentir reina desde el momento número 1 porque al final es su sueño. Pero tuvimos muchísimos problemas: las plumas no llegaban, nos quedábamos sin material, no teníamos la suficiente gente como para hacer el traje... Pero bueno, al final salió todo bien. Nosotros quedamos muy contentos del resultado del traje, para nosotros el traje tiene muchísima magia. Recordaré ese momento de verlo todo montado toda mi vida. Fue una de las experiencias más bonitas de mi vida.
Y trabajando con una comunidad como la drag. ¿Has notado algún cambio en la aceptación y visibilidad del colectivo LGTBI en el mundo del maquillaje?
Sí. A mí me me vino todo como muy deprisa, porque yo casi que empecé a maquillar en la Gala Drag, y entonces ya había una gran cantidad de seguidores que la adoraban y al poner públicamente que había trabajado allí, pues muchos seguidores alucinaban y me animaban aún más. Luego, me vino también que Borja, que es Drag Sethlas, que ahora ya es un amigo, entraba en Drag Race España temporada 2. Entonces con la Gala Drag y DRE todo ha cambiado muy deprisa.
¿Cuáles son tus aspiraciones o metas como maquillador?
La verdad que esa pregunta me parece súper complicada, porque claro, yo tengo como un foco en mi vida en seguir trabajando de bailarín. Pero, al final, la carrera de la danza es súper corta y hay que exprimirla muy rápido. Muchas veces a nivel personal me cuesta mucho, y lo trabajo mucho internamente, entender que puedo llegar a tener ambas cosas. Porque claro, el maquillaje es una cosa que requiere muchísimo tiempo. Y requiere mucha formación constante también porque las técnicas de maquillaje avanzan y los trabajos de maquillador pues te quitan muchísimo tiempo igual que el de danza. Compaginar una cosa tan física con una cosa tan creativa es muy complicado, pero es verdad que no tengo metas a nivel de maquillaje. La meta que tengo es intentar darme mucha más visibilidad. Exponer mi trabajo es una cosa que me cuesta muchísimo. No porque me cueste exponerlo, porque yo esa parte ya la he superado. Mi trabajo es el que es, te puede gustar más o te puede gustar menos, pero a mí exponerlo a la gente no me supone un problema. Me cuesta ponerme a generar un contenido y es una parte muy importante porque, por suerte o por desgracia es la que te hace avanzar. Creo que mi meta sería intentar llegar a encontrar un equilibrio en mi vida que me permitiera subir mucho más contenido, porque al final generaría muchos más seguidores y seguramente me plantearía muchísimas más oportunidades.
Y ya por último, ¿un consejo para aquellos hombres que aspiran a ser maquilladores profesionales pero pueden sentirse quizás intimidados por los estereotipos de género?
El consejo que yo daría es que busquen a alguien que sea un referente para ellos. Creo que eso es súper importante. Actualmente hay muchísima libertad de expresión. Por eso es muy importante buscar referentes. Yo es una cosa que siempre que tengo alguna dificultad de diseño, busco a alguien referente y le pregunto o hablo con él. Al final la gente estamos para ayudarnos. Por suerte, cada vez hay más visibilidad. Entonces creo que cada vez es mucho más fácil salir de ese bucle de negatividad y no pensar en nada que no sea hacer lo que uno quiere. Aún así, creo que también las escuelas tienen una labor muy grande de explicar al mundo del maquillaje, sobre todo tolerancia. Tienen que coger a los chicos para hacerles pruebas de maquillaje también, o sea, tiene que ser normativo. Al final creo que es un poco una labor social que poco a poco se visibilice. Ya hay muchísima visibilidad y ya hay muchos referentes potentes a nivel de maquilladores, pero yo creo que aconsejaría buscar referentes y me intentaría empapar de su energía.




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