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Existir en la fiesta Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad: las Fallas de València

Foto del escritor: Carles Juan Carbonell
Carles Juan Carbonell
6 may 2023
2 min de lectura

El pasado 28 de abril trascendió una de las proclamaciones falleras que más se han hecho esperar en la historia de las fallas. Lía Sánchez Carballo se convertía en la primera mujer trans en ser Fallera Mayor de una falla. En concreto, la Falla Manuel Candela-Avenida del Puerto de Valencia.


El País, El mundo, À punt, Telecinco, Cadena Ser y un listado interminable de medios de todo el país han publicado en masa esta noticia. Pero una gran exposición conlleva una gran repercusión, y más en este momento de información y respuesta instantáneas. Las redes sociales se incendiaron, contabilizando miles de Me Gusta y comentarios en las publicaciones compartidas por los medios de comunicación. Muchos mensajes eran de felicitación, celebración y apoyo a la nueva Fallera Mayor como los de el alcalde Joan Ribó, Pere Fuset u otras personalidades, pero no debemos olvidar que el odio campa a sus anchas por todos lados. También en internet, donde muchas personas vierten barbaridades escondidos detrás de perfiles falsos. Quizás por esconder la vergüenza de considerar como opinión cosas como: «Otro hombre que le quita el puesto a una mujer de verdad», «esto de la inclusión se está pasando ya de la raya», «¿También en las fallas? Estos progres no respetan nada».


A pesar de esto, tanto los falleros y falleras de la Falla Manuel Candela-Avenida del Puerto de Valencia, como Lía Sánchez han compartido la felicidad que sienten al estar cumpliendo el sueño de una persona de ser la máxima representante de esta fiesta Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad. ¿Pero esto choca de alguna manera con la parte más conservadora y tradicional de las Fallas? Al parecer no, ya que incluso Junta Central Fallera ha celebrado la noticia. Además, según el entorno más próximo a Lía, esto no deja de ser una muestra de cómo las fallas evolucionan y se adaptan a las nuevas realidades sociales.


Lía Sánchez, en una entrevista para El País, expresó que las personas LTGBI existen en todos los ámbitos, también en la mejor fiesta del mundo y añadió que estas quieren formar parte de ella desde el respeto y sin ningún impedimento, como cualquier otra persona.


Este hecho puede parecer baladí para muchas personas, pero no se puede negar que significa un antes y después, para las personas trans valencianas, en lo que respecta a su fiesta más internacional.

«Nosotras somos la leche. Si al final alguien tiene un problema con nosotras, se lo tiene que trabajar esa persona, no nosotras. Nosotras, lo único que hacemos es existir»

Esta frase de la propia Lía Sánchez, equiparando la discriminación al colectivo LGTBI con la intolerancia a la lactosa, define muy bien la lucha trans de estos últimos años. Existir. Existir con los mismos derechos y libertades que el resto de personas. Y también, existir en la fiesta Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad valenciana: Las Fallas.

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