top of page

Es tiempo de vacas flacas

Foto del escritor: Carles Juan Carbonell
Carles Juan Carbonell
18 abr 2023
2 min de lectura

Actualizado: 29 abr 2023



Hace mucho tiempo, un faraón de Egipto tuvo un sueño y mandó llamar a José para interpretarlo. En este aparecían siete hermosas vacas que posteriormente eran devoradas por otras siete totalmente desnutridas. José lo interpretó como un mensaje de Dios en el que decía que tras unos años de bonanza, vendría un periodo de pobreza y hambre. En este pasaje de la Biblia, concretamente en el Antiguo Testamento, Génesis 40, se originó esta frase hecha para referirnos a momentos de crisis y escasez. Solo que, ahora, una vez más, la realidad supera a la ficción y “es tiempo de vacas flacas” de forma literal.


En Tejedo del Sil, un pueblo de León, una pareja homosexual de ganaderos ha denunciado públicamente que el pueblo les ha prohibido llevar a sus vacas a alimentarse a los pastos públicos. Una vez más, la sociedad ejerce violencia contra personas del colectivo LGTBIQ+. En esta ocasión, no solo afecta a Baldomero e Isidro sino que repercute directamente en la salud y bienestar de sus 107 vacas. La homofobia, una vez más, mata.


“Mira, por ahí va el maricón”, “Ya va a hablar el maricón”, son los comentarios que escucha Baldo cuando acude a las reuniones vecinales o simplemente pasea por la calle. Esta situación no solo les está afectando psicológicamente, también económicamente. La pareja ve como se vulneran sus derechos sin que las instituciones hagan algo por remediarlo. ¿Acaso no somos todos iguales ante la Ley suprema?


Por el momento, Baldo, junto a su vaca Valenciana, ha iniciado una marcha de 120 km por todo el territorio de León en forma de protesta. Gran parte de los medios españoles se han hecho eco y las redes sociales se han volcado con esta injusticia. Parece que aún hay esperanza.


Una vez más, es una realidad la existencia de la homofobia en nuestra sociedad, que además, se ve acrecentada en zonas rurales. La situación crítica de Baldo e Isidro es otra muestra más de la discriminación y violencia hacia el colectivo LGTBIQ+ que campa a sus anchas con impunidad absoluta.


Todas, todas y todes somos Baldo e Isidro. Para todos, todas y todes, hace ya mucho que es tiempo de vacas flacas.



Comentarios


bottom of page