Alicia Piquer: «El ámbito educativo no es la piedra filosofal que solucione todos los problemas»

Actualizado: 18 may. 2023
Alicia Piquer Sancho es concejala de Igualdad en la localidad de Rafelbunyol desde el año 2015.

¿En vuestro programa de 2019 había puntos en relación con el colectivo LGTBI?
No lo recuerdo exactamente, pero desde 2015 empezamos a hacer acciones de visibilización del colectivo LGTBI. En 2015 fue la primera vez que se colgó una bandera arcoíris en el balcón del ayuntamiento. Acabábamos de ganar las elecciones además. Las elecciones fueron en mayo, o sea, que en junio, ya por primera vez en este municipio se colgó una bandera arcoíris. Y se ha hecho el resto de años. Pero como tal yo creo que no, no recuerdo que se incorporara un punto concreto, pero lo tenemos asumido desde el principio y se ha contado con respeto y normalidad la existencia de personas LGTBI en este municipio como personas destinatarias de proyectos, pero no de forma singular, sino de forma colectiva. Se contempla que son personas que existen y que también deben ser destinatarias de todos los proyectos por igual. Por ejemplo, buscamos que se incorpore en el instituto y en los menores, con normalidad, que existen personas y familias diversas. Y que es lo normal y que no pasa nada. Entonces trabajamos desde esa normalidad más que poner el foco en trabajar con el colectivo, porque además no tenemos interlocutor debido a que no existe una asociación LGTBI como tal en el municipio.
Y aparte de colgar la bandera. ¿Habéis hecho acciones concretas en la localidad?
Pues sí, otro hito es tener un “Espai jove” en el que poder intervenir más directamente. Desde hace 2 años existe este espacio y, coincidiendo con el día del orgullo y el día contra la LGTBIfobia, se han hecho un par de actividades con los usuarios y usuarias del espacio. Pintamos de forma simbólica un banco de colores en la calle Magdalena, también colgamos en el “Espai Jove” la bandera arcoíris. Además, hemos incorporado en la biblioteca material bibliográfico y libros que puedan normalizar la situación, para que si hay lectores y lectoras LGTBI, puedan tener material a su alcance. Como también para los que tengan inquietudes o dificultades, que los libros les puedan servir en sentirse más seguros o saber cómo reaccionar o cómo actuar. Creo que trabajar desde ese ámbito desde las edades más tempranas, nos permite disminuir problemas futuros y en general ayudar a los rafelbunyolencs y rafelbunyolenques sean más felices.
Y luego hablando de agresiones al colectivo, estos últimos años han aumentado considerablemente. ¿Habéis atendido alguna agresión contra alguien del colectivo en la localidad o en el centro educativo?
Que yo sepa no. O sea, fuera del centro educativo, que sería nuestro ámbito de actuación, no me consta. Si ha sucedido dentro del centro educativo no es responsabilidad o competencia del ayuntamiento. Es el centro el que interviene con Conselleria. De todas formas Rafelbunyol ha crecido mucho, pero sigue siendo un pueblo y nos hubiéramos enterado. A mí no me consta.
Aún así, ¿existe algún protocolo a seguir en caso de estas agresiones?
Tenemos aprobado desde hace un par de años un Plan municipal de Igualdad. En este plan se contempla la atención a la diversidad sexual. Ahí todavía no está el protocolo de intervención en caso de agresión, pero la policía lo sabe. Tenemos una policía muy formada en temas de igualdad. Sabrían cómo actuar.
Y aunque no ocurran dentro del municipio, ¿a qué crees que se deben estas agresiones?
Intolerancia. Odio. Sobre todo intolerancia y falta de respeto. La gente sigue pensando que el mundo es como era hace 100 años o como se nos contaba que era hace 100 años, que tampoco era así… Piensan que solo pueden haber personas hetero de dos sexos y que todo lo demás son modas, que no existen. Estas personas alientan el sufrimiento general. Hay mucha discriminación, mucho dolor. ¿A qué se debe? Pues no lo sé, sobre todo a la intolerancia que no solo se manifiesta en el caso LGTBI, se manifiesta en el resto de comportamientos. No asumen que la sociedad ha cambiado.
¿Y cómo crees que se podría luchar contra estas agresiones?
Con mucha educación. Mucha, mucha, mucha intervención en el ámbito educativo. Aún así, el ámbito educativo no es la piedra filosofal que solucione todos los problemas. Este problema, como otros, surgen de la falta de respeto. Pero la educación es importante. Una educación entendida de forma holística. Creo que los centros educativos no pueden trabajar solos. También están las familias que tienen una obligación en la educación de las generaciones que nos siguen. Además, está el gobierno local o los ayuntamientos que estamos más cerca de la población, pero también los medios de comunicación, es decir, que las empresas también tienen su responsabilidad. Los medios de comunicación públicos, por supuesto, se les supone que deben generar olas de proyectos, pensamientos, programas, que hablen de no discriminación, de respeto. Que aparezcan personas LGTBI en los programas de forma normal, que aparezcan en las películas de forma normal. Pero luego están las empresas privadas, los medios de comunicación privados y el demonio de Internet. Podemos trabajar mucho para construir sociedades diversas, igualitarias y respetuosas, pero los contenidos que hay en las redes generan mucho odio. Entonces hay que aprender también o enseñar, tutelar y educar para que las personas jóvenes o menores, tengan un pensamiento crítico. Eso es el caballo de batalla.
Una cosa muy común es que las fiestas locales, muchas veces, supongan un problema para personas del colectivo por canciones como “maricón el que no bote”. ¿Qué se podría hacer desde la cultura para acabar con esta violencia?
El odio y la intolerancia está en el día a día. En momentos de fiesta pueden tener más visibilidad y provocar que haya grupitos que se envalentonen en un momento de fiesta y alcohol. Yo creo que, más allá de campañas que se deben hacer, se debería aprovechar el momento de la fiesta para incidir en erradicar ese tipo de mensajes. Pero, al final, lo importante es el día a día y el trabajo durante los 365 días del año.
Estamos en nada para nuevas elecciones, ¿se va a reflejar al colectivo LGTBI en el nuevo programa de forma concreta?
De momento no, pero estoy a tiempo de incorporarlo. Pero no, porque desde el ayuntamiento no hemos tenido un interlocutor. ¿Sabes cuál es el problema? Tú puedes recoger las demandas del colectivo cultural, deportivo o social, pero si las personas LGTBI de este municipio no están agrupadas no hay forma de saber qué quieren. No es necesario que sea una asociación, podrían estar agrupadas en entorno a trabajar juntos por sus derechos. De esa forma, por supuesto que sus demandas serían atendidas. Otra cosa es que sean coherentes y se reflejasen, pero sus demandas serían atendidas. Por eso lo que sí hacemos es actuar de forma transversal. Está en nuestro ADN que se deben cumplir los Derechos Humanos y atender a toda persona con dificultades que acuda al ayuntamiento y trabajar, como he dicho antes, porque las generaciones del futuro entiendan la diversidad. La entiendan y la respeten. Si alguien está sufriendo o tiene problemas en este municipio, que sepa que puede venir al ayuntamiento y en la medida de nuestras posibilidades se le va a ayudar.
¿Y se te ocurren nuevas acciones que se podrían realizar en la próxima legislatura?
Pues a ver, sí me ocurren pero yo lo tengo ya incorporado. Hace poco hicimos una obra de teatro en la que una de las actrices iniciales era una persona trans. No tengo ningún problema en hacer acciones para visibilizar. ¿Acciones concretas?, pues a mí me gustaría que hubiera un colectivo que defendiera sus derechos y pidiera la realización de actividades. Yo no puedo decir “crearé una asociación LGTBI”. No, no es mi trabajo. Mi trabajo es que si existe una asociación y me pide que haga los deberes, yo los haré. Por lo pronto, mientras no exista, hago los deberes igual, pero entendiendo que, en Rafelbunyol, como en todas las poblaciones, existen personas LGTBI que hace muchos años sufrían mucho, y espero que ahora estén sufriendo menos. Busco que puedan desarrollarse en este municipio con normalidad sin que se sientan violentados por su orientación sexual o su forma de sentir.
Y por último, ¿un mensaje que quieras trasladar desde las instituciones para las personas LGTBI que viven en los pueblos y que sufran algún tipo de discriminación?
Pues si sufren algún tipo de discriminación lo que tienen que hacer es denunciar. Denunciar. O sea, si hay agresión y se sienten agredidos se denuncia. ¿Si se sienten discriminados? Deben estar juntos. Es decir, una persona sola es difícil que pueda luchar, pero si hay varias que se alían y evidencian y trasladan que hay un problema de discriminación para las personas LGTBI, igual se pueden realizar o programar proyectos de cara a la eliminación de esa discriminación. Pero si no lo trasladan, si no nos lo cuentan, es difícil que podamos intervenir. Yo desde el ayuntamiento, más allá de las políticas de coeducación, de intervención en los en los centros educativos, de realización de actividades que normalicen la existencia de personas LGTBI, es difícil que podamos intervenir. Si hay un problema de discriminación o de violencia se nos tiene que trasladar para que podamos hacer algo al respecto.




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